En un Pueblo Extraño (1/2)


Esto ocurrió hace unas semanas, era un sábado algo peculiar, habíamos terminado un curso de apoyo a la formación profesional, y estábamos solos en un pueblo extraño, celebrándolo de bar en bar...
Desde que la conozco estoy completamente prendado de ella, pero nunca nos hemos dicho nada... timidez, quizás no había llegado el momento, pero las miradas, los gestos que se dejaban apreciar en los dos, delataba que era mutuo.

Tras unas copas en un último pub con el resto de la clase decidimos volver al hotel, cansados ya de tanta celebración, entraban las tres de la mañana.

Al salir, mostró una pequeña mueca de frío, intentando arrimarse un poco a mi para retener de este modo el calor, observamos el largo camino hasta el hotel, y echamos a andar, en silencio, uno junto al otro.

Como todo caballero, al llegar, tuve la amabilidad de escoltarla hasta su habitación, intentando retener como podía mis deseos, observando con el rabillo del ojo como me miraba, con el rostro sonrojado, quizás por las muchas copas que habíamos bebido, quizás por la situación en la que nos encontrábamos.

Frente a la puerta separamos nuestras manos, nos miramos, y esperando el típico "buenas noches" de días anteriores me disponía a regresar a mi habitación, cuando escuche unas leves palabras surgir del silencio.

- Espera... ¿Te apetece tomar una última copa?


Asombrado, intente responder, pero no salieron las palabras...

Con gesto triste, ella continúo:

- Bueno... supongo que es algo tarde, es mala idea... ¿No?.


Intentando sacar algo de valor, respondí:

- No es tan mala idea, al menos así nos repondremos del frío de la calle.


Más alegre por la respuesta que tanto ansiaba, se hizo a un lado, dejándome espacio para pasar a su habitación.

Tras pasar, noté como se quedaba en la puerta, apoyada, pensando como dar el siguiente paso, mirándome cada vez con más lujuria, todo parecía planeado, desde la salida del bar, hasta este mismo instante.

- Creo que aún queda algo en el minibar... si puedes preparar las cosas... te estaría muy agradecida.


Dicho esto se alejó a la habitación contigua, dejándome solo en el salón, preparando las bebidas.

Pasado un tiempo, ya con todo preparado en una pequeña mesita, rodeado por dos grandes sofás de espaldas a la susodicha habitación, logré sentir unos pasos acercarse despacio, casi temblando...

Tal fue mi asombro al girarme para recibir a mi acompañante, que no pude gesticular ninguna palabra...

Se encontraba completamente desnuda, cabizbaja, sonrojada, intentando tapar parte de su cuerpo... Fue una visión preciosa, digna de un ángel, a pesar de que no era una "supermodelo" típicas hoy día en cualquier culebron, era una chica algo bajita, de complexión normal, cabello castaño, rizado, y ojos marrón-verdoso, no habría cambiado esa imagen por nada.

Por un momento ninguno de los dos supimos como reaccionar, mirándonos en silencio, ambos sabíamos lo que sentíamos pero el maldito mutis no nos permitía continuar...

Tras unos segundos, me levante, me acerque a ella, y cogiéndola entre mis brazos la besé.

Ella dejo de taparse, dejando sus brazos lacios, disfrutando del momento, y tras esto me abrazó, me abrazó con una fuerza que nunca antes había sentido, y juntos nos fuimos a la habitación.




Continuará...

0 comentarios: