Noche de San Juan (3/3)



Pequeñas lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos, secándolas con sus manos, me miró, podía ver el destello de sus ojos, incluso en la oscuridad de la noche, la besé...

Nuestras lenguas comenzaron a jugar, haciendo pequeños amanes la una con la otra, sintiendo el calor que desprendía...

Comencé a tocar sus pechos, sintiendo como se aceleraba su corazón, deslizando mis manos bajo el top de su bañador, dando pequeños pellizcos en sus pezones, viendo su reacción, tensando los hombros levemente...

Me separé de ella, desnudándonos, viendo su precioso cuerpo, ya desnudo, encogiéndose tímidamente, casi intentando que no lo viese, como si no fuese algo digno de mi...

Me arrodillé ante ella, separando sus piernas, oliendo por un segundo la fragancia de su ser, acerque mis labios a su sexo, ella me miraba, sonrojada, esperando...

Mi lengua comenzó a dar pequeños golpecitos en su clítoris, ella se estremecía, sus piernas comenzaban a temblar, sujeté su cintura, posé mis labios en su sexo, introduciendo mi lengua en su interior, ella lanzó un pequeño chillido, agarrando mi cabeza con sus manos, intentando que no dejase mi labor, continué jugando en su interior, sintiendo cada vez más la humedad en aquel confortable lugar, lanzando pequeños sorbos, a los que ella respondía con dulces gemidos...

Me levanté, alzando una de sus piernas por encima de mi cintura, acercándome a ella para susurrarle al oído...

- ¿Estas preparada?.


Ella respondió abrazándome con fuerza, posando sus dedos en los labios de su sexo para intentar abrirlo y dejar paso a mi miembro, yo la besé sintiendo su aliento sofocado en mi interior, mi pene pudo sentir el interior de su sexo, calido, confortable, esperando este momento...

Comenzamos a balancear nuestros cuerpos, podía sentir como me introducía en lo más profundo de su ser, ella, aun besándome, intentaba introducir su lengua en mi boca, con los ojos cerrados, posando sus manos en mis hombros, estaba disfrutando...

Su cuerpo pronto comenzó a temblar, sus músculos se tensaban, estaba apunto de llegar al orgasmo, separé nuestros cuerpos, acelerando nuestros movimientos, lanzó un chillido, quedando sin fuerzas, posada sobre mi...

La posé en el suelo, acariciando sus senos, ella sonreía, abrazándome...

- Aún no hemos terminado. - Dijo ella.


Comenzó a masajear mi miembro, llevándoselo a la boca, envolviéndolo con su lengua que dulcemente lanzaba pequeñas caricias, pequeños sorbos, terminando de estimularlo...

La saqué de su boca, comencé a masturbarme, ella se agarraba los pechos, acercándolos, apretándolos, me corrí...

Mi semen inundaba ahora sus pechos, ella sonreía, tocándolo curiosamente, dispersándolo por su piel...

- Gracias por esta noche...




FIN

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