Noche de San Juan (1/3)


Hoy era un día un tanto especial, la noche de San Juan estaba cerca, y como en todas las costas andaluzas, se celebraba una gran fiesta para conmemorar la noche más corta del año...

Como todos los años, nos reuníamos un grupo de amigos, pasando esta noche bailando y bebiendo a la luz de las hogueras, y por que no decirlo, mirando a las muchas chicas que se bañaban caída la noche.


Quizás por el morbo de la noche, quizás por las bebidas, o por el calor de las hogueras, me hizo fijarme en una chica que caminaba a orillas del mar, descalza, mirando al horizonte, pensativa, esa extraña fijación me suplicaba conocer más de ella...

Algo me distrajo un segundo, mis amigos, saltando de un lado al otro de la hoguera, demostrando su destreza ante un grupo de chicas que se calentaban tras el baño, me hizo perderla de vista, me levante para intentar buscarla, pero mis deseos se desvanecían en la noche...

Pasaron las horas, sentado en aquel lugar, sin poder apartarla de mi cabeza, sin poder disfrutar de la noche, sin apenas percibir lo que ocurría a mi alrededor, las disputas de mis amigos por engatusar a alguna de las bellezas que observaban sus acrobacias parecían continuar.

Al cabo de un rato uno de mis compañeros se dirigió a mi:

- Necesito un favor. - Dijo preocupado.


- ¿De que se trata?


- Creo que he ligado con una chica... pero no esta sola, va con una amiga.


- Y quieres que yo acompañe a su amiga... - Continué, resolviendo la petición de mi amigo.


Él hizo un gesto, señalando hacia el lugar en el que se encontraban su ligue y su acompañante...

Tras un ligero vistazo, pude ver a una de las chicas, la otra permanecía oculta tras la hoguera, y no podía verla.

- De acuerdo... pero me debes una. - Finalmente tuve que asentir.


- ¡Bien!, espérame en el paseo, voy a buscarlas.


Ya en el paseo, no prestaba mucha atención, mirando las baldosas del suelo, esperando pacientemente.

Escuché el ruido de los pasos al pasar de la arena a la loza del paseo, subiendo las escaleras, levante la mirada, en primer lugar iba la parejita, con las manos unidas, hablando alegremente, tras ellos estaba ella, no me la había quitado de la cabeza en toda la noche, y ahora la tenía frente a mi, como si el destino hubiese estado jugando con nosotros, esperando una reacción.




Continuará...

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