Noche de San Juan (2/3)


Tras una corta y fría presentación, la pareja se alejó, caminando por el paseo, ambos nos quedamos mirándonos, esperando el gesto del otro.

- ¿Y bien?. - Dije, elevando un poco el brazo, señalando a la parejita que se alejaba por el paseo.


Ella asintió, iniciando la marcha, yo lo hice junto a ella, mirando su rostro...

Al cabo de un rato, iniciamos una pequeña conversación, típica en personas desconocidas, que hacen su primera incursión en la vida de otros.

Preguntas como el estudio, el trabajo, los gustos, salían de nuestros labios, acercándome cada vez más a la personalidad de mi acompañante.

Comenzó a brotar una leve brisa, haciendo que su cuerpo se estremeciese con un pequeño escalofrío, posé mi chaqueta sobre sus hombros, acercando nuestros cuerpos, y continuamos con la caminata, juntos, a la luz de las estrellas.

El juego de la pareja parecía cada vez más sofocado, besándose, rozando el cuerpo del otro, lanzando pequeños mordiscos en puntos estratégicos, pronto se apartaron a un lado para pasar a la acción...

Ella miró por unos segundos, viendo como su amiga se desnudaba, esperando acostarse con una persona que horas antes no conocía, apartó la mirada...

- ¿Que te ocurre?. - Dije yo al ver esta curiosa reacción.


- No... nada, ella siempre consigue lo que quiere...


- Y tú... ¿que es lo que quieres?.


No respondió a mi pregunta, comenzó a caminar, dejándonos atrás, tuve que seguirla...

Dejamos el paseo, ante nosotros solo quedaba playa y las luces de los distintos poblados, con sus hogueras, en la lejanía...

- ¿Sabes?, estoy harta de ser siempre la alcahueta de mis amigas...


- ¿Alcahueta?


Se paró junto a un grupo de barcazas, dejadas allí por los muchos pescadores de la zona...

Llevándose una mano al pecho, deslizando los dedos entre sus senos... continuó hablando, su voz parecía más suave, dulce:

- Por una vez... quiero sentir como los hombres me desean...


Deslizó la mano hasta sus labios...

- Quiero sentir... sus labios.


Cerró los ojos, acercando la otra mano hasta su sexo...

- Quiero sentir... como me poseen...


Lanzó un pequeño gemido al comenzar a frotar el bañador...

No podía dejar de mirar, esa chica solo pedía un poco de atención, algo que a pesar de su belleza no podía conseguir...

Me acerqué a ella, abrazándola, susurrando palabras dulces a su oído...

- ¿Como puedes decir que nadie te desea?, esta noche, solo he pensado en ti...




Continuará...

0 comentarios: